Amsterdam, Netherlands
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Museumplein, Amsterdam
Nublado
El desayuno cae en De Pijp, en la sala alta de un cine de los años veinte, y desde ahí subes a Museumplein. El Rijksmuseum se lleva la mañana entera y conviene entrar a las nueve en punto. Después de comer, el Van Gogh Museum pide hora y media larga, y el Vondelpark sirve para bajar revoluciones antes de la cena de marisco, a una manzana de la plaza.
Las entradas del Van Gogh Museum son con fecha y hora, solo por internet, y las franjas buenas se agotan. Compra también la del Rijksmuseum con antelación, aunque ahí tengas algo más de margen. Si el viaje incluye tres o cuatro museos, echa cuentas con la Museumkaart antes de pagar entradas sueltas. En agosto el día se alarga mucho y la tarde refresca junto al agua, así que lleva una capa fina. Y calzado cómodo, porque entre salas y parque salen fácil ocho o diez kilómetros.
El día entero se hace andando. De Ceintuurbaan a Museumplein hay poco más de un kilómetro, unos quince minutos, o dos paradas de tranvía. El Rijksmuseum, el Van Gogh y The Seafood Bar están en la misma plaza o a un par de calles, y Loetje queda a cinco minutos por Johannes Vermeerstraat. La entrada del Vondelpark está justo detrás de Museumplein. Si vas en bici, hay aparcamiento para bicicletas bajo la propia plaza.
El asfalto rojo es carril bici, no acera, y los ciclistas no frenan por turistas despistados. En los museos se paga solo con tarjeta, y en muchos cafés también. En Museumplein la gente se tumba en el césped sin más, es lo normal. En los restaurantes no se deja un porcentaje fijo, se redondea al alza y ya está.
CT Coffee & Coconuts
Cafetería de desayunos y brunch en Ceintuurbaan, en el barrio de De Pijp, montada dentro de un cine antiguo.
Rijksmuseum
El museo nacional de los Países Bajos, dedicado sobre todo al arte y la historia holandeses, con la mayor colección de pintura del Siglo de Oro.
Café Loetje
Café y restaurante de barrio en el Museumkwartier, conocido en toda la ciudad por su bistec.
Van Gogh Museum
Museo dedicado a Vincent van Gogh, con la mayor colección del mundo de sus cuadros, dibujos y cartas.
Vondelpark
El parque más grande y más usado del centro de Ámsterdam, unas 47 hectáreas justo al oeste de Museumplein.
The Seafood Bar
Marisquería de estilo pescadería, con azulejo blanco y mostrador de hielo, a un paso de Museumplein.
Jordaan, Amsterdam
Empiezas temprano en el Noordermarkt con tarta de manzana y sigues a pie hasta Prinsengracht 263. La visita a la Casa de Anne Frank marca el tono de la mañana, y después el Jordaan se agradece, con sus calles estrechas, sus canales pequeños y tiendas de las de mirar escaparate. La tarde es agua, una hora larga de barco por el anillo de canales, y la cena es cocina holandesa de casa en un local minúsculo.
La entrada de la Casa de Anne Frank es lo único que no admite improvisación. Se vende solo online, con día y hora, y vuela con semanas de antelación. Reserva mesa en Moeders en cuanto tengas fechas, porque hay muy pocas. Para el barco, los embarcaderos algo apartados suelen ir menos llenos que los del Damrak. Y mete un chubasquero en la mochila, aquí llueve un rato aunque el día amanezca despejado.
Todo cabe en un radio de un kilómetro. Del Noordermarkt a Prinsengracht 263 hay siete u ocho minutos por la orilla del canal. Desde la salida del museo, The Pancake Bakery está a dos minutos, y los Negen Straatjes empiezan cruzando un par de puentes. El embarcadero más cercano queda a unos diez minutos andando. Para la cena, los tranvías que recorren Rozengracht te dejan en la puerta.
En la Casa de Anne Frank no se hacen fotos dentro y se habla bajo. Es un sitio del que la gente sale callada. Las escaleras holandesas antiguas son casi verticales, ojo con las rodillas al bajar. En el Jordaan quedan hofjes, patios de viviendas fundados como beneficencia, con puertas que parecen de casa particular. Si están abiertas se puede pasar, sin ruido y sin cámara. Y el sábado del Noordermarkt es de productores ecológicos, con quesos y pan que compensan el desvío.
Winkel 43
Café de esquina en el Noordermarkt, en el Jordaan, famoso por su tarta de manzana.
Anne Frank House
La casa de Prinsengracht 263 donde Anne Frank y otras siete personas se escondieron durante la ocupación alemana, hoy convertida en museo.
Jordaan canals
El Jordaan es el barrio al oeste del anillo de canales, de calles estrechas, canales pequeños y fachadas rematadas con hastial.
The Pancake Bakery
Restaurante de tortitas holandesas en un sótano de Prinsengracht, a pocos metros de la Casa de Anne Frank.
Canal cruise
Paseo en barco por el grachtengordel, el anillo de canales del siglo XVII, con salida desde varios embarcaderos del centro.
Moeders
Restaurante pequeño del Jordaan dedicado a la cocina casera holandesa.
De Pijp, Amsterdam
La mañana va de menos a más ruido. Desayunas en un callejón del centro antiguo, pasas media hora en el silencio del Begijnhof y sales al Singel, donde los puestos de flores están montados sobre barcazas. A mediodía cambias de registro por completo en el Albert Cuyp, comiendo de puesto en puesto. La tarde deja la antigua fábrica de Heineken y una cena larga en la misma calle del mercado.
Gartine no abre todos los días y cierra pronto, así que mira el horario la víspera. El Albert Cuyp cierra los domingos, y eso condiciona el día entero si tu tercera jornada cae en domingo. Lleva algo de efectivo en billetes pequeños para los puestos, aunque muchos ya cobran con tarjeta. La entrada de la Heineken Experience sale más barata comprándola online, y con franja horaria entras directo. Desayuna poco, el mercado es el plato fuerte.
Del centro antiguo a De Pijp hay poco más de dos kilómetros. La primera mitad del día se hace entera a pie, porque Gartine, el Begijnhof y el Bloemenmarkt están a cinco minutos unos de otros. Del Muntplein al principio del Albert Cuyp son unos veinte minutos andando, cruzando el Amstel, o cuatro paradas de tranvía. La Heineken Experience está al final de la calle del mercado y Bazar queda a mitad, así que la tarde no exige moverse mucho.
El arenque se come como se ha comido siempre, cortado en trozos, con cebolla picada y pepinillo, y se pide en el puesto sin ceremonia ninguna. En el Begijnhof vive gente, así que se entra en silencio y las ventanas no se fotografían. Los bulbos del Bloemenmarkt solo se pueden sacar del país si llevan certificado, y fuera de la Unión Europea la aduana lo mira. En De Pijp se cena pronto, a las siete las mesas ya empiezan a llenarse.
Gartine
Local minúsculo de desayunos y comidas de mediodía en un callejón junto a Kalverstraat, con huerto e invernadero propios.
Begijnhof
Patio interior de casas bajas en pleno centro, fundado para las beguinas, mujeres laicas que vivían en comunidad sin ser monjas.
Bloemenmarkt
Mercado de flores instalado sobre barcazas amarradas en el canal Singel, entre Muntplein y Koningsplein.
Albert Cuyp Market
El mercado callejero más grande de Ámsterdam, unos dos centenares de puestos a lo largo de Albert Cuypstraat, en De Pijp.
Heineken Experience
Antigua fábrica de Heineken en Stadhouderskade, convertida en visita autoguiada sobre la marca y la elaboración de la cerveza.
Bazar Amsterdam
Restaurante de cocina de Oriente Medio y del norte de África dentro de una antigua iglesia, en la calle del mercado Albert Cuyp.
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